Vaja pèls. Això vaig pensar quan el perruquer acabà de tallar-me el cabell divendres passat. Jo, que tenia una monyera anys 70 de la qual estava sumament orgullós, m’he transformat en un “neopijo” o alguna cosa pitjor. L’home no m’ha deixat dos pèls iguals. Impresentable 🙁 Ací baix està la prova del delicte:

En fi, això em passa per no anar a la meua perruquera de sempre (Susi), però què anava a fer? Encara tardava dues setmanes a anar a Elx i a València feia una calor de la mooooort. El cap em bollia pràcticament tot el dia :-/

En la lista de correo de socios de ARP-SAPC (Alternativa Racional a las Pseudociencias – Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico) se hablaba sobre hechos sorprendentes relacionados con el cristianismo: que si hay comunistas cristianos, que si un 5% de los cristianos dice que no cree en Dios, etc.

A mí se me ocurre una posible explicación para ese 5%.

Entre los bautizados como cristianos, hay un X% de gente que cree y otra cantidad Y% (donde Y=100-X, para que el total haga el 100%) que no cree. Supongamos que la gente de ese Y% no se define a sí misma como cristiana, haya o no apostatado (hay gente que fue bautizada -e incluso hizo la comunión- y que no cree, así que a pesar de no haber apostatado, cuando le preguntan dice que NO es cristiana).

Nos queda, por tanto un X% de gente que sí se define como cristiana. El 5% de ese X% podría ser perfectamente la gente que NO cree pero que a pesar de eso se define a sí misma como cristiana porque fue bautizada como tal y no ha apostatado. ¿Os parece razonable?

Dejando de lado las estadísticas, que siempre dan algún resultado sorprendente, lo que me parece mucho más llamativo a mí es que la mayoría de los cristianos (o creyentes en cualquier religión) están dispuestos a aceptar el método científico, a exigir pruebas para creer en algo, etc en todo *excepto* en lo tocante a la religión.

De acuerdo, desde pequeños los sacerdotes, rabinos, pastores o comoquieraquesellamen se ocupan de mentalizar a sus fieles (estoy tentado de decir “incautos”) de que cuantas menos preguntas se hagan, más les amará su dios, pero ¿cómo es posible que haya una masa de gente *tan* enorme y que no se haga preguntas *nunca*?

Tal como dice Robert L. Park en “Ciencia o vudú”, incluso si no tenemos ni idea de mecánica, cuando vamos a comprar un coche de segunda mano, hacemos algunas pruebas: lo ponemos en marcha, miramos que no tenga rasguños, damos un golpecito aquí y otro allá… en definitiva, hacemos todas las pruebas que nuestro limitado conocimiento de mecánica nos permite. Hace cien años el nivel de conocimientos sobre ciencia de la mayoría de la gente era nulo o casi nulo sin embargo, hoy en día hasta un niño pequeño tiene un nivel de ciencia muy superior al de muchos científicos de antes. ¿Cómo es posible que no hagan *ninguna* prueba, ni una pequeña, a lo que se les ha dicho sobre religión? Es una contradicción muy básica y que no consigo explicarme, ni siquiera con la poderosa influencia que las religiones tienen sobre la sociedad.

En fin, ahí queda esa paja mental de domingo por la tarde 😀