Hace unos meses el Tribunal Supremo anuló la asignación de multiplex de Televisión Digital Terrestre que hizo en 2010 el Gobierno de Zapatero.

Todo el mundo dice estar sorprendido y el Gobierno de Rajoy dice que no queda más remedio que eliminar 9 canales de televisión.

Y yo digo que es mentira.

En realidad no se tiene porqué borrar ningún canal.

La sentencia del Tribunal Supremo declara nulo el reparto anterior, con lo cual, la lógica dice que hay que hacer un nuevo reparto. El quid de la cuestión es quién se llevaría los canales con ese nuevo reparto:

  • Los que hasta hoy son dueños de esos multiplex (Mediaset, Antena 3, NetTV, etc) querrán que el concurso se haga a su medida para que el nuevo reparto sea, oh casualidad, exactamente el mismo que el antiguo
  • Los que hasta hoy están alquilando canales a los dueños de los multiplex (Paramount, Disney, etc) querrán que el concurso se haga a su medida para que les den el canal y así ahorrarse el alquiler

Tema aparte es que el Estado ha cobrado a los operadores de Telecomunicaciones (Movistar, Vodafone, Orange, etc) un dinero por el espacio radioeléctrico que va a quedar libre (el “dividendo digital”) :

  • Ese dinero, de acuerdo con la normativa anterior (y la nueva) y la Directiva Europea en la mano, tiene que destinarse a ayudas para adaptar las antenas
  • Sin embargo, como el Estado no tiene un duro (bueno, lo tiene, pero se va en sobres, Olimpiadas, EREs, trajes, etc), quieren quedarse con el dinero y no darlo para adaptar antenas
  • Para poder quedarse con el dinero sin que al ciudadano de a pie le cueste dinero, lo que se les ha ocurrido es anular la adjudicación anterior y no hacer una nueva adjudicación. Al no haber nuevos multiplex, no hay canales en frecuencias nuevas, y por tanto, no tenemos que adaptar las antenas. Más propio de Austin Powers que de un Gobierno decente.

Explicado para niños:

  1. Pepito tiene una manzana, Pedrito una pera y Jaimito una naranja
  2. Pepito dice “Pedrito, si le das tu pera a Jaimito, yo te doy mi manzana” y “Jaimito, si me das tu naranja, Pedrito te dará una pera”
  3. Pedrito le da su pera a Jaimito, Jaimito le da su naranja a Pepito y Pepito NO le da su manzana a Pedrito
  4. Pedrito protesta y Pepito, para no aguantar quejas por incumplir su parte del trato, mata a Pedrito y esconde el cuerpo

Lo gracioso del asunto es que tanto Gobierno como propietarios de los multiple se declaran sorprendidos.

Sorprendidos, ¿de qué?

Todos conocían al dedillo la ley y presionaron para que los canales se asignaran por adjudicación directa en lugar de por concurso, sabiendo que violaban la ley. ¿Esperaban que quien no se llevó multiplex se quedara de brazos cruzados?

Recapitulando:

Una vez más: relee lo que escribí ayer

  • La sentencia anula el reparto anterior de canales, pero NO prohíbe hacer un nuevo reparto de esos canales. Es más, es justo al contrario: la sentencia dice que los canales hay que darlos, pero por concurso, no por adjudicación directa. Es el Gobierno Rajoy quien quiere hacernos creer que la sentencia obliga a eliminar canales
  • Efectivamente, el Gobierno Zapatero ingresó un dinero de las empresas de móviles y NO se lo gastó. Ese dinero era para darlo en la segunda mitad de 2012 y todo 2013 para adaptar antenas. Es el Gobierno Rajoy quien ha decidido quedarse con el dinero y no darlo para adaptar antenas.
  • Es más, lo de quedarse el dinero y NO darlo para adaptar antenas lo decidieron MUCHO antes de que se supiera nada de esa sentencia que anulaba el reparto anterior (puedes tirar de hemeroteca y cualquier antenista del foro te lo puede confirmar)
  • En definitiva: otro engaño más de Rajoy. Y van…

Si yo fuera Movistar, Vodafone, Orange o Yoigo, estaría muy pendiente de lo que ocurre ahora. Si el Gobierno NO convoca un concurso para dar los multiplex, inmediatamente reclamaría la devolución de mi parte de los 1800 millones de euros que el Estado ingresó en concepto de ayuda a la reantenización. Al fin y al cabo, si no hay nuevos multiplex, no hace falta reantenizar, y por tanto, no las operadoras móviles no tienen porqué pagar.

De hecho, la solución más sensata para este problema después de la sentencia sería:

  1. Convocar concurso público con plazo límite 30 de junio
  2. A 15 de agosto se publica la resolución (quién obtiene multiplex y quién no). Sí, mucha gente se va a quedar sin vacaciones. Una pena.
  3. Hasta el 15 de septiembre para alegaciones
  4. El 30 de septiembre, alegaciones resueltas
  5. El 15 de diciembre cesan las emisiones por parte de los antiguos dueños de los multiplex. Esto da 75 días a los antiguos y a los nuevos dueños para negociar alquiler de canales, en caso de que entre algún nuevo jugador y salga uno de los antiguos, sin necesidad de que haya corte en las emisiones.
  6. ¿Por qué el 15 de diciembre y no el 31, que sería lo más lógico? Porque está Navidad, que es una época de gran audiencia, y además algún canal puede querer retransmitir las campanadas y no vas a hacer que justo cuando suena la última campanada, se apague 

Pero claro, hace falta voluntad, y el Gobierno actual lo que quiere es eliminar los canales y quedarse con 1800 millones de euros por la cara. Unos sinvergüenzas.

(Actualizado con mi propuesta de plan de transición no traumático)

 

Lo sé, lo sé: “¿¡mal pagados!? ¡Pero si un concejal, ministro, presidente del Gobierno, etc cobran 80.000 EUR prácticamente libres de impuestos!”

Pues es un sueldo bajo, mira por donde.

 

Los sueldos de los políticos

Hace unos días, el Gobierno de Mariano Rajoy aprobó un proyecto de ley por el que el sueldo máximo de concejales y alcaldes será el mismo que un diputado: no llega a 69.000 EUR al año.

El Presidente del Gobierno cobra algo más, unos 78.000 EUR.

 

Casos reales

El señor Pizarro ganaba unos 10 millones de euros al año en Endesa. Cuando fue elegido diputado por el Partido Popular pasó a ganar unos 65.000 EUR al año. En los 2 años que fue diputado, Manuel Pizarro perdió, en números redondos, 20 millones de euros. Probablemente más, porque no estamos contando los paquetes de acciones, opciones sobre acciones, jubilaciones, etc.

Luis de Guindos, actual Ministro de Economía, cobraba más de 300.000 EUR al año como consejero de varias empresas. Ahora gana la cuarta parte, es uno de las personas más odiadas de España y no sé cómo duerme por las noches.

Hay más casos: Pedro Morenés (Ministro de Defensa del Gobierno Rajoy, ex-presidente de MDBA), Pedro Argüelles (Secretario de Estado de Defensa, ex-presidente de Boeing España), etc

 

Pero son raros

Visto que en la empresa privada se gana mucho más que en la política, lo normal es que el cambio vaya en sentido contrario: pasar de la política a la empresa privada.

Casos hay muchos: Felipe González, José María Aznar, Elena Salgado, Pedro Solbes, Eduardo Zaplana, Jordi Sevilla, Josu Jon Imaz, Josep Piqué, en fin, mil.

 

Gestores inútiles

Visto lo visto, ¿a alguien le extraña que estemos gobernados por inútiles? ¡Es la evolución natural!

  • Si uno es bueno en su trabajo, gana mucho más en la empresa privada que en la política
  • Si uno es un inútil, en la empresa privada no se va a “comer un torrao”, así que se mete a política.

 

Corolario

Los inútiles se meten en política, hacen contactos y con su gestión destrozan la economía. Al poco de dejar la política, pasan a la empresa privada, donde ganarán mucho dinero en empresas a las que “casualmente” beneficiaron mientras estaban en política.

 

La solución

Menos políticos, muchos menos, pero mucho mejor pagados: ¿cómo vamos a encontrar un ministro de Economía capaz si sólo pagamos 69.000 EUR al año?

Los únicos dispuestos a aceptar un cargo así son unos pocos gestores buenos que tienen vocación política (se cuentan con los dedos de una mano), o una caterva de políticos inútiles que quieren usar el cargo como lanzadera para irse luego a la empresa privada y ganar mucho más. Abundan los segundos.

(Todo lo dicho sobre ministros y presidentes del gobierno se aplica idéntico a concejales, alcaldes, diputados autonómicos, presidentes autonómicos, etc)

 

Wikipedia tiene un buen artículo sobre el Protocolo de Kioto:

El Protocolo de Kioto sobre el cambio climático2 es un protocolo de la CMNUCC Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático , y un acuerdo internacional que tiene por objetivo reducir las emisiones de seis gases de efecto invernadero que causan el calentamiento global: dióxido de carbono (CO2), gas metano (CH4) y óxido nitroso (N2O), además de tres gases industriales fluorados: Hidrofluorocarbonos (HFC), Perfluorocarbonos (PFC) y Hexafluoruro de azufre (SF6), en un porcentaje aproximado de al menos un 5%, dentro del periodo que va desde el año 2008 al 2012, en comparación a las emisiones al año 1990.

La realidad

Bueno, esa era la intención. Lo que ha sucedido en realidad ha sido:

  1. Muy pocos países han conseguido reducir las emisiones de CO2
  2. Se creó un mercado de “aire limpio”, en el cual los países que excedían en sus emisiones de CO2 compraban “no emisiones” a los países que sí cumplían. Un anglosajón diría que literalmente hemos creado un mercado “out of thin air“. Yo lo completaría con un “out of thin clean air”

En cuanto al primer punto, hay que destacar que España es uno de los países más idiotas del Protocolo de Kioto: asumimos unos compromisos irrealizables, a los que en realidad nadie nos obligaba, y en lugar de abandonar el Protocolo, como hicieron el resto de países que no iban a cumplir (Estados Unidos, Canadá, etc), seguimos y hemos pagado y vamos a pagar un dineral.

En cuanto al segundo punto, en realidad los países “contaminadores” no están comprando a países “limpios”, sino (mayoritariamente) a países subdesarrollados, que simplemente no contaminan más porque no tienen industria, no porque su industria sea eficiente.

 

¿Y España?

España ha fracasado absolutamente en todo: no hemos cumplido con las emisiones, y en lugar de abandonar, seguimos porque somos “buenrrollistas”, y como consecuencia vamos a pagar unos 800 millones de euros por el periodo 2008-2012.

Ya es demasiado tarde para ahorrarnos esos 800 millones de euros (la fecha límite era el 31 de diciembre de 2011), pero lo que sí podemos hacer “darnos de baja” del “club post-Kioto“.

 

¡Contaminador! ¡Antiecológico! ¡Asesino de la Naturaleza!

Para el carro.

Me gustaría que cumpliéramos con Kioto, con Durban y con Bali, pero ya que no vamos a poder hacerlo, y ya que tenemos la economía hecha trizas, lo mejor es que nos borremos y que lo hagamos lo mejor que podamos.

Y sin pagar estúpidas sanciones autoimpuestas.

Prefiero destinar esos 800 millones de euros a mil cosas más importantes.

 

Hace un par de meses Martín Varavsky se preguntaba porqué apenas hay premios Nobel españoles. No es la primera vez que lo hace, ni el único.

Llevamos años escuchando que la productividad de las empresas españolas es muy baja. Que tenemos demasiadas vacaciones, demasiados puentes, que trabajamos poco. Y sin embargo la realidad es que estamos más horas que ningún otro país en el trabajo, y que cuando uno echa cuentas, no hay tantos festivos ni vacaciones con respecto a otro país. ¿Qué falla?

Igual frío un alfiler que coso un huevo

Pues creo que tiene algo que ver con que el 99% de las empresas españolas son PYMEs, muchas de ellas incluso microempresas (menos de 10 trabajadores y 2 millones de euros de facturación).

En España tenemos fundamentalmente empresas pequeñas y muy pequeñas que intentan dar servicio de todo y a todos.

Cuando uno se pone a mirar los epígrafes del IAE en los que está dada de alta una empresa, se queda a cuadros: es habitual que una empresa de pinturas esté dada de alta (y “ejerza”) también en actividades informáticas, electricidad, albañilería y pequeños trabajos de construcción, construcción de bicicletas y hasta en astrólogos y similares si se tercia.

Como dice la sabiduría popular, el que mucho abarca poco aprieta: el resultado de querer hacer de todo es trabajadores no especializados que igual pintan un pared, que instalan un router o le hacen una estantería de madera a medida, se la pintan y se la instalan.

¿Qué hay de malo en esto? Que se pierde mucho tiempo formándose en lo básico de cada cosa, y por tanto la productividad es bajísima. Y ojo, que no es que le eche la culpa a las PYMEs por querer hacer de todo, es que muchas veces uno se ve obligado: o lo hago, o no me encargan la “faena”.

“Lo siento, no está en mi área de responsabilidad”

Comparemos con lo que ocurre en otros países. Por ejemplo, Alemania, que parece ser el summum de Europa ahora mismo.

En Alemania hay fundamentalmente empresas medianas y grandes. Tener mucho personal se traduce en tener personal especializado, que no pierdee tiempo formándose en lo básico, sino perfeccionando y avanzando en los aspectos más remotos. ¿Qué es esto? Alta productividad. Soluciones únicas y extraordinarias. Patentes, royalties y Premios Nobel, entre otros.

Claro, que las empresas grandes tampoco son la panacea:

  • Suelen ser muy inmovilistas. Nadie se arriesga a proponer o intentar algo que tenga la más mínima posibilidad de resultar fallido, porque le condena al ostracismo. Experiencia personal: trabajar para empresas grandes desde fuera me ha permitido llevar a cabo esos “golpes de Estado” sin temor a que me corten la cabeza.
  • Esa alta especialización a veces lleva a situaciones absurdas en las que nadie quiere mojarse. Típico problema con los alemanes: en una situación en la que se requiere un 40% de conocimientos de X, un 40% de conocimientos de Y y un 20% de conocimientos de Z, va uno a pedirle ayuda al experto en X, al experto en Y y al experto en Z y todos y cada uno de ellos responden “ah… pero es que aquí hay una parte que se sale de mi área de conocimiento, no puedo ayudarte”. Preguntas quién puede ayudarte, y o se pasan la pelota de unos a otros, o directamente te dicen “otra persona, yo no”. Y se quedan tan frescos. Palabrita del niño Jesús que esto me ha pasado ya bastantes veces.

El equilibrio

Las empresas grandes tienen los recursos para cubrir todo el dominio del problema con personal especializado y poner a gestores para coordinar a esos expertos.

Las empresas pequeñas tienen menos burocracia, arriesgan más (muchas veces inconscientemente) y pueden innovar más rápido.

Creo que en España las PYMEs “genéricas” deberían asociarse y formar empresas más grandes, no necesariamente una única empresa, sino un consorcio u otro tipo de asociación empresarial estrecha, de forma que actúen como una única empresa de cara al cliente. En lugar de hacer cada indio la guerra por su cuenta, hay que echar mano de la formación en tortuga.

Con esto dejaríamos “vía abierta” a otro tipo de PYMEs, las hiperespecializadas, aquellas que serían expertas en una única cosa. De esta forma conseguiríamos gran productividad y retorno en forma de patentes, que es justo lo que sucede en EEUU e Israel.

El problema: no puede haber empresas pequeñas especializadas si no tienen clientes. ¿Quiénes son sus clientes? Normalmente empresas grandes que se dan cuenta de que tienen una necesidad concreta y pueden permitirse pagar por una solución externa. ¿Tenemos empresas grandes en España? Pocas, muy pocas, casi se cuentan con los dedos de una mano.

Hace falta un “balance saneado” de empresas pequeñas ultraespecializadas y empresas grandes que puedan contratar a esas empresas pequeñas ultraespecializadas para que haya un beneficio mutuo.

Este es, en mi humilde opinión, el verdadero problema de la baja productividad española, la falta de premios Nobel españoles y la escasa importancia de España en tecnología, y en casi cualquier cosas más allá del ladrillo y el turismo de sol y playa.

En mi opinión, en España desde hace ya unas cuantas décadas hay subvenciones para absolutamente todo. Se ha perdido totalmente la cultura del esfuerzo y todo el mundo quiere un “premio de consolación” que sea casi tan bueno como el primer premio, lo cual resulta nefasto. ¿Para qué intentar ser el mejor si el segundo va a tener casi lo mismo con el 10% de trabajo?

Un ejemplo de esto es la investigación, desarrollo e innovación: en lugar de fomentar la I+D+i de verdad y exigirle resultados (dentro de lo que se puede; obviamente la investigación básica por definición no puede garantizar resultados), subvencionamos acciones supuestamente de I+D+i que no son otra cosa que reventa de resultados de I+D+i de otros países. De la falta de medios para la I+D+i real ya hablaremos otro día.

Un caso concreto

Pongamos que la Agencia Espacial Española quiere que sus agentes Mortadelo y Filemón sean capaces de reparar los satélites y naves espaciales españolas en órbita.

Tal como andan las cosas hoy en día, el Gobierno de turno pondría un porrón (porroncito, que ya se sabe que para Ciencia hay bien poco dinero) de millones para subvencionar que algunas empresas (las de siempre, vamos, pero de la corrupción ya hablaremos otro día) investigaran el tema. Investigaran. Si además llegan a algo, albricias y loanzas.

El modelo estadounidense sería “ligeramente diferente”: iríamos a esas empresas y les diríamos “te compro un soldador robotizado para juntar fistros con trócolas en el espacio exterior. ¿Que no lo tienes? Pues búscate la vida porque cuando lo tengas de lo compro. Es más, aquí tienes un adelanto (no subvención: esto ya es parte del pago). Y ojo, que quiero que la tecnología sea tuya, no me vale que me revendas algo que han hecho los alemanes, rusos o japoneses”.

La diferencia

Modelo americano “compro cuando lo tengas“: si el precio por el que se va a vender el soldador espacial de fistros es 100, yo te doy ahora 30 de adelanto, cuando me enseñes una soldador de fistros en tierra otros 20 y cuando me des el soldador espacial de fistros te doy otros 50. Coste total = 100. Además, la tecnología es estadounidense y se va a vender a otros países y se va a cobrar royalties, implantación, etc. A medio-largo plazo, negocio redondo.

Modelo español “compro lo que tengas“: si tienes un producto que haga X, te lo compro. El coste total es 100 + las subvenciones que se dan. Puede ser 120, 150, 200 ó 200.000. Nótese que da igual que el producto sea propio o que seas revendedor, así que no se incentiva en absoluto que sea tecnología propia, con lo cual mayoritariamente se revende tecnología extranjera. Negocio redondo a corto plazo para que el amiguete de turno pegue el pelotazo.

Creo que la diferencia quede clara y no hace falta preguntarse porqué España anda como anda.

Corolario

Ejemplo claro de esto: las subvenciones a la energía fotovoltaica.

En España subvencionamos instalaciones, así que se ponen placas fabricadas en China con tecnología alemana.

En USA se compran placas solares que produzcan electricidad a 6 cént/kWh, que no existen, así que están obligando a las empresas de allí a ponerse las pilas en investigación.

 

Origen

El spam y los contenidos robados son un problema cada vez mayor en la web. Para evitar el spam en los comentarios en blogs, foros, etc, hay dos fórmulas populares:

  • Pedir al usuario que se registre, con lo cual una gran mayoría de usuarios reales desisten y nuestro sitio web se queda sin valiosas contribuciones
  • Pedir al usuario que escriba una secuencia de letras y/o números distorsionados tal que así:
    El nombre técnico de eso es “captcha

Esta segunda estrategia es la más usada, porque no ahuyenda a los usuarios reales pero sí a los robots, que son incapaces de resolver el captcha.

 

¿Los robots son incapaces de resolver el captcha?

Pues depende del tipo de captcha. El que hay ahí arriba es relativamente sencillo de resolver con un poco de procesado de señal: eliminamos el ruído, eliminamos las líneas de cículos y al final nos queda una imagen limpia con el 3163.

Hay, sin embargo, un tipo de captcha que por definición es imposible de resolver: el ReCaptcha.

 

Cómo funciona ReCaptcha

Recaptcha pone 2 palabras:

  • Una de ellas ya la tiene el sistema resuelta (bien porque sí se puede resolver vía OCR, bien porque se saca de una base de datos de correspondencia “garabato – palabra”)
  • La otra es una palabra que ningún OCR ha sido capaz de reconocer

El orden de las palabras es aleatorio: unas veces la que se puede reconocer está a la derecha, otras a la izquierda.

La idea es que un humano es mejor que un OCR, así que será capaz de reconocer ambas palabras.

El sistema recaptcha sabe cuál es la que ya está resuelta y esa se usa de palabra de control:

  • Si me resuelves bien la que yo conozco, entonces es que eres un humano y tomaré en consideración la otra
  • Si la palabra de control la fallas, no te hago ni caso

Es decir, el sistema Recaptcha da por resuelto el captcha simplemente con acertar una de las dos palabras (con resolver la palabra de control ya es suficiente). El problema es que no puedes saber cuál es la palabra de control.

Vamos, que por definición es imposible resolverlo mediante reconocimiento de caracteres (OCR).

 

Cómo romper ReCaptcha

La única manera de romper un recaptcha sería:

  • Aprovecharse de que resolviendo la palabra de control el captcha se da por resuelto
  • Tener una base de datos de imagen – palabra de control
  • Tener infinito tiempo, porque vas a tener que comparar todas las imágenes una a una (por supuesto, se puede optimizar, pero tampoco demasiado).

Nótese lo de “infinito tiempo”. ¿Entiendes ahora porque todos los sitios que usan recaptcha hacen que caduque a los 20, 30 ó 60 segundos?

Otros usos de ReCaptcha

Lo mejor de todo, que no había dicho ahí arriba, es que las palabras del recaptcha están sacadas de fallos en el OCR al escanear libros, documentos, etc de bibliotecas, periódicos, etc

P. ej. Google Books se pone a escanear un libro y luego Google usa todos los fallos de reconocimiento como captchas en Blogger y así puede terminar el escaneo de todos los libros a coste cero. De hecho, están haciendo esto.

 

Traducción del original en inglés: “A Silicon Valley School That Doesn’t Compute” publicado en el New York Times el domingo 22 de octubre de 2011. De la traducción: copyright (c) Pau Garcia i Quiles, 2011.

Un colegio de Silicon Valley no computa

Por MATT RICHTEL

LOS ALTOS, California — El Director Técnico de Ebay envía a sus hijos a un colegio local de nueve aulas. Lo mismo hacen empleados de gigantes de Silicon Valley como Google, Apple, Yahoo y Hewlett-Packard.

Sin embargo, las principales herramientas de enseñanza del colegio son todo menos alta tecnología: lápices y papel, agujas de coser y, ocasionamente, barro. Ni un ordenador a la vista. Absolutamente ninguna pantalla. No se permiten en el aula, y el colegio observa con gesto torcido su uso en casa.

Los colegios de todo el país se han dado prisa en dotar a sus aulas de ordenadores, y muchos altos cargos de educación opinan que no hacerlo sería una estupidez. Pero en el epicentro de la economía tecnológica, lo que encontramos es el punto de vista contrario: ordenadores y escuela no casan.

Estamos en el Colegio Waldorf de la Península, uno de los 160 colegios Waldorf del país que suscriben una filosofía de enseñanza centrada en la actividad física y el aprendizaje a través de actividades creativas y prácticas. Los que apoyan este enfoque dicen que los ordenadores inhiben el pensamiento creativo, el movimiento, la interacción humana y que distraen.

El método Waldorf nació hace casi un siglo, pero su huella aquí entre los digerati [contracción de "digital literati", referido a la élite de las comunidades virtuales y la industria informática, N del T] hace evidente el intenso debate sobre el rol de los ordenadores en educación.

“Me opongo categóricamente la idea de que se necesitan ayudas tecnológicas en Escuela Secundaria”, dice Alan Eagle, de 50 años, cuya hija Andie es uno de los 196 niños en la Escuela Infantil Waldorf y cuyo hijo William, de 13 años, es alumno de la escuela secundaria que está cerca. “La idea de que una aplicación en un iPad puede enseñar mejor a mis hijos a leer o hacer cálculos aritméticos es ridícula”.

El señor Eagle sabe algo de tecnología. Es Ingeniero Informático por la Universidad de Dartmouth y trabaja en comunicaciones ejecutivas en Google, donde ha escrito discursos para el presidente, Eric E. Schmidt. Él usa un iPad y un smartphone. Pero dice que su hija, en Quinto Grado, “no sabe usar Google”, y su hijo está empezando a aprender. (A partir de Octavo Grado, la escuela permite un uso limitado de dispositivos electrónicos).

Tres cuartos de los estudiantes aquí tienen padres con fuerte conexión con la alta tecnología. El señor Eagle, como otros padres, no ve contradicción. La tecnología, dice, tiene su momento y lugar: “si yo trabajara en Miramax e hiciera películas eróticas, por muy buenas que fueran, no querría que mis hijos las vieran hasta que tuvieran 17 años”.

Mientras que otros colegios de la región presumen de sus aulas computerizadas, el colegio Waldorf abraza una metodología simple, casi retro: pizarras con tizas de colores, estanterías con enciclopedias, pupitres de madera llenos de cuadernos de trabajo, y lápices del número 2.

Un martes no hace mucho, Andie Eagle y sus compañeros de Quinto Grado refrescaban sus habilidades tejedoras, zigzagueando agujas de coser sobre madejas de lana, haciendo muestras. Según el colegio, esta actividad ayuda a desarrollar habilidades de resolución de problemas, identificación de patrones, matemáticas y coordinación. Su objetivo a largo plazo: hacer calcetines.

Al final del pasillo, un profesor taladraba a sus alumnos de Tercer Grado con lecciones de multiplicación y les pedía que imaginasen que sus cuerpos eran relámpagos. Les preguntaba un problema matemático -cuatro veces cinco- y, al unísono, gritaron “20” y chasquearon los dedos sobre los números en la pizarra. Un aula de calculadoras humanas.

En Segundo Grado, los estudiantes en pie formaban un círculo y aprendían idiomas mediante la repetición de versos que recitaba el profesor, mientras se pasaban bolsas de guisantes cual pelota de beisbol. Es un ejercicio que intenta sincronizar cuerpo y mente. En ésta, como en otras clases, el día puede empezar recitando o leyendo un verso sobre Dios que no hace mención a ninguna divinidad concreta.

La profesora de Andie, Cathy Waheed, que fue ingeniera informática, intenta hacer que el aprendizaje sea al mismo tiempo irresistible y muy tangible. El año pasado les enseñó fracciones haciendo que los niños partieran comida -manzanas, quesadillas y pasteles- en cuartos, mitades y dieciseisavos.

“Las siguientes tres semanas nos comimos nuestras fracciones”, dice. “Cuando tuve suficientes piezas fraccionarias del pastel, ya tenía su atención”.

Algunos expertos en educación señalan que las presiones para equipar las aulas con ordenadores son injustificadas, porque los estudios no muestran mejores resultados en exámenes ni ninguna otra ganancia mesurable.

¿Es mejor aprender con fracciones de pastel y cosiendo? El Waldorf dice que es difícil de comparar, en parte porque ellos, como colegio privado, no hacen los exámenes estándar en niveles infantiles. El Waldorf reconoce que sus estudiantes de primeros grados no lo harían bien en esos exámenes porque, dicen, no les taladran con el currículo estándar de matemáticas y lectura.

Cuando se les pregunta por evidencia sobre la efectividad de su metodología, la Asociación de Colegios Waldorf de Norteamérica apunta al estudio de un grupo filial que muestra que un 94% de los estudiantes que se graduaron de los Institutos Waldorf en Estados Unidos entre 1994 y 2004 pasaron a la universidad, y muchos de ellos fueron admitidos en instituciones de prestigio como Oberlin, Berkeley y Vassar.

Obviamente los números no sorprenden: estos estudiantes proceden de familias que valoran la educación lo suficiente como para elegir selectos colegios privados, y normalmente tienen los medios para pagarlos. Es difícil separar los efectos de los métodos instructivos de baja tecnología de otros factores. Por ejemplo, los padres del Colegio de Los Altos dicen que éste atrae a grandes profesores que pasan por una intensa fase de aprendizaje usando la metodología de los Waldorf, y que esto crea un fuerte sentimiento de “misión” del que carecen otros colegios.

A falta de evidencia clara, el debate se reduce a la subjetividad, a la elección de los padres, y a las diferencias de opinión acerca de una palabra: compromiso. Los que abogan por equipar los colegios con tecnología dicen que los ordenadores mantienen la atención de los estudianes y que, de hecho, los jóvenes que se han destetado con dispositivos electrónicos no se manejan sin ellos.

Ann Flynn, Directora de Tecnologías Educativas de la Asociación Nacional de Consejos Escolares, que representa a los consejos escolares de todo el país, dice que los ordenadores son esenciales: “si los colegios tienen acceso a las herramientas y se las pueden permitir, pero no las usan, están engañando a nuestros niños”.

Paul Thomas, anteriormente maestro y ahora profesor asociado de educación en la Universidad Furman [la más prestigiosa de Carolina del Sur, N del T], que ha escrito 12 libros sobre métodos educativos en la escuela pública, no está de acuerdo: “poca tecnología en el aula favorece el aprendizaje”.

“Enseñar es una experiencia humana”, dice. “La tecnología es una distracción cuando lo que necesitamos es alfabetización, conocimientos de cálculo numérico y pensamiento crítico”.

Y los padres de los Waldorf argumentan que el compromiso real se consigue con buenos profesores y programaciones didácticas interesantes.

“El compromiso requiere contacto humano, contacto con el profesor, contacto con los compañeros”, dice Pierre Laurent, de 50 años, que trabaja en una start-up de alta tecnología y anteriormente trabajó en Intel y Microsoft. Tiene tres hijos en colegios Waldorf y quedó tan impresionado con los colegios que su esposa Mónica se incorporó como profesora en 2006.

Donde los defensores de dotar las aulas de tecnología dicen que los niños necesitan pasar más tiempo con el ordenador para competir en el mundo moderno, los padres del Waldorf contraatacan: ¿qué prisa hay, visto lo fácil que es adquirir esos conocimientos?

“Es superfácil. Es como aprender a usar la pasta de dientes” dice el señor Eagle. “En Google y demás empresas hacemos la tecnología lo más fácil de usar posible, para tontos. No hay razón para que los niños no se enganchen cuando sean mayores”.

También hay muchos padres relacionados con la alta tecnología en un colegio Waldorf en San Francisco y al norte de allí, en el Colegio Greenword de Mill Valley, que no tiene una acreditación Waldorf pero sí está inspirado por sus principios.

Hay unos 40 colegios Waldorf en California, una desproporción. Quizá porque el movimiento está echando raíces aquí, dice Lucy Wurtz, quien, junto con su marido Brad ayudó a fundar el Instituto Waldorf de Los Altos en 2007. El señor Wurtz es Director Ejecutivo de Power Assure, que ayuda a los centros de datos computerizados a reducir su consumo energético.

La experiencia de los Waldorf no sale barata: la matrícula anual en los colegios de Silicon Valley cuesta 17.750 dólares [12885 EUR, N del T] desde guardería la hasta Octavo Grado, y 24.400 dólares [17713 EUR, N del T] en el instituto, aunque la señora Wurtz dice que dan ayuda económica. Ella dice que el padre típico de Waldorf tiene un amplio rango de colegios públicos y privados de élite donde elegir, suele ser progresista y con educación superior, con ideas claras sobre educación. También suelen tener claro que cuando toque que sus hijos aprendan nuevas tecnologías, tendrán los medios y los expertos en casa.

Los estudiantes, mientras tanto, dicen que no echan en falta la tecnología, y que tampoco están haciendo el mono. Andie Eagle y sus compañeros de Quinto Grado dicen que ven películas de vez en cuando. Una chica, cuyo padre trabaja como ingeniero en Apple, dice que a veces su papá le pide que pruebe los juegos que está depurando. Un chico juega con simuladores de vuelo los fines de semana.

Los estudiantes dicen que se frustran cuando sus padres y parientes se centran tanto en teléfonos y otros dispositivos. Aurad Kamkar, de 11 años, dice que recientemente visitó a unos primos y se encontró con que estaban los cinco sentados, jugando con sus cacharrillos, y sin hacerse caso unos a otros. Él se puso a mover los brazos delante de ellos: “Les decía: ‘Hola chicos, estoy aquííííí'”.

Finn Heilig, de 10 años, cuyo padre trabaja en Google, dice que le gusta aprender con lápiz y papel más que con un ordenador, porque así puede ver cómo progresa con el tiempo.

“Puedes mirar atrás y ver lo mala que era tu letra en Primer Grado. No puedes hacer eso con los ordenadores porque todas la letra es siempre igual”, dice Finn. “Además, si aprendes a escribir en papel, puedes escribir aunque te caiga agua en el ordenador o se vaya la luz”.

Fotografías en el artículo

  • Encabezado (niña acostada en un pupitre leyendo): “El Colegio Waldorf de Los Altos, California, evita la tecnología. Aquí, Bryn Perry lee sobre un pupitre”
  • Lateral izquierdo: “Cathy Waheed helps Shira Zeev, a fifth grader. Waldorf parents are happy to delay their children’s engagement with technology”

Presentación “Escuela a la antigua en Silicon Valley

  • Foto 1Mientras los colegios de todo el país se han dado prisa en dotar a sus aulas de ordenadores, el Colegio Waldorf de la Península, en Los Altos, California, tiene una política de “pantallas no”. Y sin embargo, es una elección frecuente para hijos cuyos padres trabajan en gigantes de Silicon Valley como Google, Apple y Yahoo.
  • Foto 2Hay 160 colegios Waldorf del país que suscriben una filosofía de enseñanza centrada en la actividad física y el aprendizaje a través de actividades creativas y prácticas. Los que apoyan este enfoque dicen que los ordenadores inhiben el pensamiento creativo, el movimiento, la interacción humana y que distraen.
  • Foto 3Representantes del colegio dicen que el padre típico de Waldorf tiene un amplio rango de colegios públicos y privados de élite donde elegir, suele ser progresista y con educación superior, con ideas claras sobre educación. También suelen tener claro que cuando toque que sus hijos aprendan nuevas tecnologías, tendrán los medios y los expertos en casa.
  • Foto 4El método Waldorf nació hace casi un siglo, pero su huella aquí entre los digerati [contracción de "digital literati", referido a la élite de las comunidades virtuales y la industria informática, N del T] hace evidente el intenso debate sobre el rol de los ordenadores en educación. Tres cuartas pares de los estudiantes del colegio de Los Altos tienen padres con fuerte conexión la alta tecnología.
  • Foto 5Mientras que otros colegios de la región presumen de sus aulas computerizadas, el colegio Waldorf abraza una metodología simple, casi retro: pizarras con tizas de colores, estanterías con enciclopedias, pupitres de madera llenos de cuadernos de trabajo, y lápices del número 2.
  • Foto 6Los padres de los Waldorf argumentan que el compromiso real se consigue con buenos profesores y programaciones didácticas interesantes. Aquí, Shira Zeev escucha a su maestra de Quinto Grado durante una clase.
  • Foto 7Los estudiantes hacen ensalada de las verduras que han crecido en el jardín del colegio. El aprendizaje en el colegio es a menudo irresistible y muy tangible. El año pasado, una maestra enseñó fracciones haciendo a los niños cortar la comida -manzanas, quesadillas y pasteles- en cuartos, mitades y dieciseisavos.
  • Foto 8La experiencia de los Waldorf no sale barata: la matrícula anual en los colegios de Silicon Valley cuesta 17.750 dólares [12885 EUR, N del T] desde guardería la hasta Octavo Grado, y 24.400 dólares [17713 EUR, N del T] en el instituto, aunque la señora Wurtz dice que dan ayuda económica.
  • Foto 9Trabajo en clase: los estudiantes practican sus habilidades tejedoras, zigzagueando agujas de coser sobre madejas de lana, haciendo pequeñas muestras. Según el colegio, esta actividad ayuda a desarrollar habilidades de resolución de problemas, identificación de patrones, matemáticas y coordinación. Objetivo a largo plazo: hacer calcetines.
  • Foto 10Algunos expertos en educación señalan que las presiones para equipar las aulas con ordenadores son injustificadas, porque los estudios no muestran mejores resultados en exámenes ni ninguna otra ganancia mesurable. ¿Es mejor aprender con fracciones de pastel y cosiendo? Los que apuestan por el Waldorf dicen que es difícil de comparar, en parte porque ellos, como colegio privado, no hacen los exámenes estándar en niveles infantiles.
  • Foto 11Los estudiantes, mientras tanto, dicen que no echan en falta la tecnología, y que tampoco están haciendo el mono. Andie Eagle y sus compañeros de Quinto Grado dicen que ven películas de vez en cuando. Una chica, cuyo padre trabaja como ingeniero en Apple, dice que a veces su papá le pide que pruebe los juegos que está depurando. Un chico juega con simuladores de vuelo los fines de semana. Aquí, Sakurako Kida, de 10 años, lee en japonés en clase.
  • Foto 12En Segundo Grado, los estudiantes en pie formaban un círculo y aprendían idiomas mediante la repetición de versos que recitaba el profesor, mientras se pasaban bolsas de guisantes cual pelota de beisbol. Es un ejercicio que intenta sincronizar cuerpo y mente.

Más

Este artículo es parte de la serie “Poniendo nota a la Escuela Digital” del New York Times.

Nota

Aunque en el artículo de Matt Richtel se hace referencia las escuelas Waldorf, NO comulgo con su metodología, ideología ni filosofía. Es más, recomiendo encarecidamente leer el artículo “Antroposofía: la secta y su banco” de Mauricio José Schwarz.

You sure know Qt demo. It provides a number of example applications and demonstrations that have been written to provide developers with examples of the Qt API in use, and showcase features found in each of Qt’s core technologies.

Wait. Don’t we have the Qt examples in the source tree to learn the API? Why is Qt Demo there? In my opinion, because it is a great seller: it’s a single and simple application which shows the greatest and best features of Qt. It’s a great tool to to convince your boss Qt is the right choice.

In KDE, we also have examples but we do not have a demo with bells and whistles.

My wish today: step in and create a KDE Demo showing the technologies and applications that make KDE a great platform: KIO, KParts, KAuth, Solid, Plasma, KXmlGui, KIPI plugins, Nepomuk, ThreadWeaver, Sonnet, KNewStuff, Kiosk mode, Kross, KDevPlatform, Phonon (some features are not present in the Qt version), Attica, KWallet, etc.

What would you like to see in a KDE Demo application? Do you think it could be material for a GSoC?

Update April 26th 2011 This idea has been accepted for Google Summer of Code 2011, I am mentoring Jon Ander Peñalba this summer!

My last two wishes were a generic version control system library based on git and document-level versioning for Calligra (I’m talking about Calligra here but this applies to many applications, it’s just that Calligra is one where this fits very nicely). Those were the building blocks for this wish: in-document translations.

Say you are a company present in several locations and you want to send a document to your customers. You want to please them, make them know they are loved. One effective way to do that is to write them in their native language.

I don’t know what is your workflow when you have to write a document in several languages but this is mine:

  1. Create original document, generally written in English for proper review by everybody with a say and a vote. Save it as document_english.odt.
  2. Translate to Catalan and save as document_catalan.odt
  3. Translate to Spanish and save as document_spanish.odt

Now when I want to send the document and translations to someone, I need to send several files.

Drawbacks of my workflow:

  • When attaching several documents to an e-mail, it’s easy to forget to send some translation (oh, I forgot to send you document_urdu.odt!)
  • If the original document (document_english.odt) is updated, I need to remember and manually update document_spanish.odt, document_french.odt, etc
  • Oh, and each document has to be translated on its own

Enter my imagination: I want better support for translations in Calligra. It would comprise two parts: in-document translations and automated translation.

In-document translations means instead of having document_english.odt, document_french.odt, etc, we would have a single document.odt that would contain all the translations.

How to do that? By means of the versioning method I wished about yesterday and git branches.

The “master” branch in the document would be the original language the document was written in (say, English) and then, when I want to translate the document to Japanese, I would go to Calligra Words, click on “Create new translation” and choose the language I am translating to. This would create a new branch, essentially a “git checkout -b master japanese”.

Of course it would be better to use ISO 639 codes for the branch names, so that we can show localized language names, i. e. if I am using Calligra in English, I want it to say the translations available in that document are “Original document, Japanese, French” but if I am using Calligra in Spanish I want it to say the translations available are “Documento original, Japonés, Francés”.

By using git versioning, it would also be quite easy to introduce some “marks” to know when the original document has been altered and therefore the translations need updating (“git diff” to the rescue :-) )

Changing the language of the master branch should also be possible by adding a “make default language” option to Calligra. The default language would be the language in which Calligra opens the document when several translations are available.

Now, let’s go for the second point of my vision: automated translations.

A bit earlier I said to create a new translation I would go to Calligra Words, click on “Create new translation” and a new branch would be created. In addition to that, we could ask the user if he wants to do an initial translation using some automated tool like Apertium (want to translate from Tajik to Persian? Apertium does), Google Translate, Babelfish, etc

And now the twist: I’m not a native English speaker. After each BehindKDE I write, I go to Jonathan Riddell and ask him to read the interview, spellcheck, make sure the words not only are correct but are in the proper order, etc (and he kindly does and never complains, thanks Jonathan!).

Would you not like to have a Jonathan Riddell in your Calligra Words for English translations, an Irina Rempt for Dutch translations, etc? I sure would!

So the idea is, after the automated translation, a small notification would pop and say “hey, I’ve noticed some supersmart bot has translated your document to Bengali. Would you like a human to review the translation and be back to you in 24 hours?”. That would send the document to some professional translator, for instance to Irina or to Prompsit (the company that develops Apertium), which would charge you their fee and Calligra would receive a commission (5%?).

The automated translation has many nitpicks but they all can be worked out and they could even create a business:

  • What services should be in for free translation? That’s not a problem: essentially, anyone that’s good. There should be a default, which provides translation services for the most used languages and provides good translations
  • What services should be in for paid translation? That could be a problem: in the near future, when Calligra overtakes Microsoft Office, every translator will ask to be in :-) No, really, we’d need them to offer a proper way to submit documents, notify the user they have received it and progress, etc
  • Privacy. For automated translation, I can either submit the document to the public free translation service, or I can pay a small monthly fee and have an private account on Apertium or Google Translate, so that my document is submitted over SSL and I am assured noone would use it for research or anything.
  • … and more

As a bonus point, a “translation mode” UI could be added to Calligra. It would show the document in the original language and the translated document side-by-side and make editing easy, something like Google Translator Toolkit:

In case you think I’m dreaming: no, I’m not. I have had this in mind for more than a year. Last month I talked about it with Gema Ramirez, the CEO of Prompsit (who has been a friend for I don’t know, 15 years?) and she instantly liked the idea. Maybe this could be material for a shared Apertium-Calligra GSoC?

So here is my third wish: let’s make Calligra the reference tool for users needing translations and for companies providing translation services. Your mission: take my 1,000 words essay and make it real :-) I would do it myself but sadly my job and real life leave little spare time for that.

FOSDEM ended yesterday and here I am sitting at Charleroi Airport (also known as “Brussels South”, quite a misleading name given that it’s 80 Km from Brussels).

I have already passed all controls, check-in and everything. While I wait for boarding, I am watching the shameful spectacle of airport personnel (let me reiterate that: airport personnel, not Ryanair’s) enforcing RyanAir’s 10 Kg cabin baggage limit. According to RyanAir, they want to minimize the weight the plane carries to use less fuel. So far, so good.

Here is what I have seen: people who do not carry any baggage (very few, they have probably checked it in because it exceeded size or weight), people who are below the 10 Kg limit and people who are way over it (and have been told to check luggage in). I am OK with those cases.

There is still a fourth case: people who are slightly over 10 Kg.

I’ve seen a woman whose bag was 10.15 Kg to be told to pay 20 EUR to check her bag, or go back to the RyanAir desk to check-in the bag. She opened her bag, took a scarf, put it on and now the bag matched the weight limit.

Yes, RyanAir is charging 20 EUR/Kg for hand baggage from 10 Kg on. What a rip-off.

A couple of East-European girls were about 1 Kg in excess each. They put a couple of extra jumpers on and now baggage was under 10 Kg.

Many people were about 1 Kg in excess. When they were told their suitcase better got lighter or pay 20 to 40 EUR. Most of them just took something (camera, food, slippers, whatever) and put in the pockets of their coats. Fortunately, RyanAir is not charging for body and clothes weight (yet?).

In all those cases the plane will end up transporting the same weight and RyanAir won’t get one more dime, so why RyanAir? Why are you such a shameful company? Why are you enforcing ludicrous and pointless policies? Don’t you know after passing the control everybody just put everything back into the suitcase? Of course you do.

So after watching this ridiculous spectacle go on for a while, I had a devious idea: let’s organize a fat people conference and fly them all over to and from using RyanAir. Further, all of them should carry exactly 10 Kg hand baggage.